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Periódico Educativo fundado por Docentes 2.0 ® el 15 de Junio de 2018

ESCRIBIR UN ARTÍCULO EN DOCENTES VIRTUALES 2.0 | DOCENTES 2.0

Actualmente, hemos recibimos varios correos en el que uno de nuestros lectores nos invitaba a crear una “estrategia participativa innovadora”. 


Estudiamos esta propuesta, que además se relaciona con la pregunta más recurrente: “¿cómo puedo ser columnista de Docentes 2.0?”, y decidimos abrir una convocatoria para todos los que siempre han querido participar en nuestra sección educativa. 

¿A quién está dirigida la convocatoria? 
A todos los lectores de Docentes 2.0. 

Categorías: 

1. Antieditorial: Un editorial que presente argumentos contrarios al de cualquiera de los artículos publicados en nuestro blog. Extensión máxima: 604 palabras, 2980 caracteres sin espacios, 3580 caracteres con espacios. 

2. La columna del lector: De cualquier tema sobre el que quiera presentar su opinión. Extensión máxima: 580 palabras, 2900 caracteres sin espacios, 3480 caracteres con espacios. 

3. Caricatura o fotomontajes. 


¿Cómo envío mi propuesta? 

Al correo articulos@docentes20.com Con el asunto #YoEscriboEnDocentesVirtuales. Debes incluir: 

1. Nombre del Autor 

2. Una foto de frente o de perfil de mínimo 500 K. 

3. Si tienes cuenta de Twitter, incluir tu usuario. 

4. Profesión 

5. Artículo 

Fecha límite para participar: La convocatoria está abierta de manera permanente.

¿Quién seleccionará las propuestas que se publicarán? El equipo que coordina la sección de Opinión de Docentes 2.0. 

¿Cuándo saldrán publicadas las propuestas seleccionadas? Quincenalmente se publicarán caricaturas, antieditorial y columna de opinión (todo enfocado en el ámbito educativo). El periódico se publicará todos los viernes mientras la convocatoria este vigente. La primera Página del editorial se publicará el viernes 15 de junio de 2018. 

¿Dónde serán publicadas las propuestas seleccionadas? En las ediciones digital, web y App de Docentes 2.0. 

¿Qué criterios se tendrán en cuenta en el proceso de selección? 

Buena argumentación, gramática y ortografía. 

Propuestas originales, que no caigan en lugares comunes ni repitan el contenido abordado por otros columnistas. 

No serán tenidos en cuenta textos que contengan insultos, inciten a delitos o que atenten contra el buen nombre y la honra de personas u organizaciones. 

Solo para artículos contáctanos: articulos@docentes20.com





LAS EMOCIONES ¿SON BUENAS O MALAS, EN EL AULA? | DOCENTES VIRTUALES 2.0

Hablar de emociones es pensar en lo positivo y en lo negativo, sin embargo las emociones son cinco y cada una trae consigo una causa y un efecto. Las mismas, forman y complementan la importancia de explicar o interpretar el comportamiento de los alumnos en los diversos contextos educativos. 

La mayoría de los docentes, atribuyen a que lo cotidiano rompe lo humano primero, otros comentan la necesidad de reforzar y adecuar los contenidos y formas de enseñar según como se sientan de primera mano los alumnos, ya que las edades varían y sobre todo; la larga carga laboral que se les asigna rebasando el tiempo límite en que un alumno puede o no aburrirse, abrumarse o distraerse con facilidad. 

Si las emociones definen el espacio de acciones posibles de realizar, entonces las emociones constituyen el aspecto de mayor relevancia para facilitar los aprendizajes en educación: emociones positivas o gratas permitirán la realización de acciones favorables para el aprendizaje, emociones negativas o no gratas no lo permitirán. (Ibañez Nolfa, 2002; pag. 32) 

El ser humano podría ser fácil o difícil, de adentrar en la diversidad de aprendizajes que cada uno de sus docentes les dé, muchos recuerdan a los mismos como buenos y malos; causándoles a la vez, disgusto o gusto al hablar de los mismos, contando las experiencia vividas o cuando menos, un gesto articulado ante la mención del nombre de dicho actor. 

El impacto que tiene el énfasis en las emociones, viene acompañada en el desenvolvimiento de las inteligencias múltiples de los alumnos y docentes, al igual que la obtención de los aprendizajes esperados ante cada materia que se tenga que desenvolver. 

También se encuentra la famosa inteligencia emocional, que viene como resultado de procesos previos de los alumnos para estar dispuestos o no a la colaboración de las actividades, todo depende de cómo los docentes lo aborden al igual que la respuesta que tenga el alumno para ello. No siempre debe estar bien, también se vale lo contrario siempre y cuando se tenga la necesidad de modificar ese mal hábito, mejorándolo con la compañía de sus compañeros sintiéndose en un ambiente módico, caluroso y en que se pueda desenvolver aunque no se encuentre de un estado anímico bueno; y con ello el docente debe prepararse como guía para reconocer las fortalezas con las que cuentan sus alumnos, dando paso a que ellos mismos reconozcan con lo que ya vienen. 

Es indispensable ambas personalidades, reconozcan que siempre será un proceso en conjunto, nadie puede recibir ayuda solo, que puede ser desde la música, un libro, un sitio favorito para estar cómodos hasta la propia compañía humana que no siempre nos tiene que evidenciar e interrumpir lo que sentimos, pero si la ayuda en el aula siendo el lugar en que más tiempo pasamos, que llega un momento en que se hace rutina, hasta tedioso al conocer ya al docente y sus dinámicas para abordar temas, pero si se ocupa de la nueva modernidad y lo nuevo que trae consigo, es mejor adentrarnos a la actualización que permita el abordaje adecuado de aprendizajes, así como de la experiencia que se tenga que presentar para que el alumno comience a sentirse seguro y el docente sea visto como un héroe que apoye sin juzgar a quien con la mirada; lo esté pidiendo. 

El conocer los estados emocionales de los estudiantes y sus estilos de aprendizaje, ayuda al profesor a organizar de manera más eficaz y eficiente el proceso de aprendizaje-enseñanza a implementar (Thompson & Aveleyra, 2004).

Autor: Lilia Daril Molina Gatica 

Profesion: Licenciada en Ciencias de la Educación 

¡PROFES! SALVEMOS EL MUNDO | DOCENTES VIRTUALES 2.0

Bienaventurados los profesores, porque de ellos será el reino de enseñar. 

El mundo de hoy, es un mundo indolente, intolerante e insensible; un mundo en medio de guerras, violencias simbólicas, pobreza mental e inequidades por doquier. Sin embargo, todo no está perdido, podemos devolver la humanidad a los seres humanos, qué tarea más difícil y compleja, ¿a quién correspondería esto?, indudablemente, a los profesores ¿por qué a ellos? 

Los profesores somos capaces de crear futuro, de sacar los talentos recónditos e extraordinarios de los estudiantes, somos capaces de enseñar a soñar, de cambiar el mundo y de amar con vocación lo que hacemos. Por lo tanto, queridos profesores, es necesario arriesgarnos a confrontar el mundo con nuestros estudiantes, ser esos héroes de la vida real, que no tienen miedo a trasmutar su contexto y revolucionar la vida de esos niños, niñas y adolescentes, que han perdido la pasión por la transformación y que el miedo al fracaso es una constante en sus vidas. 

Seamos esos profesores que siempre quisimos tener o recordemos a esos que marcaron nuestra vida. Debemos darnos cuenta de la responsabilidad tan inmensa que tenemos, no solo es ir a dar una clase, es enseñar para vivir, porque el aula es la vida misma. Seamos esos profesores inolvidables, que dan clases inmortales con pasión, vehemencia y amor, porque en ellas enaltecemos la valiosa de las vocaciones. Hagamos que nuestros estudiantes reivindiquen su creatividad, su capacidad de sorprenderse, invitémoslos a comerse el mundo, a descifrar la sensibilidad de las situaciones arduas que nos impone el destino, afrontando su cotidianidad y contexto con miras a combatirlo, porque tenemos la capacidad de proveerles las herramientas diseñadas para construir en los lugares más recónditos e inhumanos. 

Seamos esa luz, en medio de la oscuridad de la insensatez de un mundo sin alma. Creamos en nosotros, no perdamos la paciencia, que cada día en las aulas, en medio de tantos trajines, es una aventura más, una oportunidad distinta y lo mejor de todo, es el suceso más sublime de tener la vocación de ser profesores. 

Profes, gracias. Porque sin ustedes, contemplar un futuro en armonía y convivencia, sería una utopía.

Bibliografía

[1] Antropólogo, Politólogo. Especialista y Magister en Gobierno y Políticas Públicas. Universidad del Cauca. Colombia. Contacto: lopezg@unicauca.edu.co





COMPETENCIAS EMOCIONALES Y SU IMPORTANCIA EN EL AULA | DOCENTES VIRTUALES

Para que un alumno alcance el máximo tope de goce al realizar cualquier actividad, (dentro o fuera del aula) debe contar con la disposición (negativa o positiva) de lo que su ser interno siente, piensa y comprende, así como conocer previamente el propósito educativo que requiere cada actividad propuesta por el docente, el alumno pasa por diversas etapas conforme su edad y contexto. Con ello, las ahora competencias (en este caso emocionales) vienen a comprometer al docente y por ende al alumno, a diagnosticar aquellas debilidades o fortalezas que ocupa dicho momento al dar encomiendas el docente, vistas como un quehacer en conjunto. 

Entendemos a las competencias, como la capacidad de desarrollar con eficacia una actividad de trabajo movilizando los conocimientos, habilidades, destrezas y comprensión; necesarios para conseguir los objetivos (Valverde, 2001; 30).

La clasificación que le sigue a las competencias, son de dos tipos: las primeras identificadas como un comienzo interno del ser humano para poder responder acorde a su estado de ánimo y son las socio-personales; en ellas se encuentran emociones como la motivación, el autocontrol, paciencia, la autocrítica, capacidad para la solución de conflictos, etc. 

Letradas como valores acompañadas de emociones, que hacen que el segundo bloque se fortalezca y genere ambientes aptos en cuanto a la participación activa de ambas partes. La segunda clasificación viene acompañada de técnico-profesionales, un espacio más extenso en que se incluye el dominio de los conocimientos básicos y especializados, el dominio de las tareas y destrezas requeridas, de igual forma el dominio de las técnicas necesarias acorde a la profesión correspondiente. 

Líneas arriba se hablaba sobre la evolución de las edades, y como es que influyen en el contexto para saber responder a las necesidades y demandas planteadas en los diversos ambientes de aprendizaje, con ello este tipo de competencias apertura su gama de oportunidades y herramientas (así como instrumentos de evaluación) para responder a su adaptación psicológica, su bienestar emocional e, incluso, sus logros académicos y futuro laboral. 

Uno de los instrumentos de medición de dichas emociones tradicional, ha sido el famoso test emocional o test psicológico, plasmando una serie de preguntas regularmente básicas: ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Para qué?; y que ahora el mundo educativo pide una serie de actualizaciones para poder comprender (quizá no de manera específica, porque robaría demasiado tiempo evaluar) globalmente el comportamiento de los alumnos al igual que su reacción, que ayude a determinar con una evaluación sencilla del cómo sería la mejora futura o el prototipo ideal (de una mejora en las competencias emocionales) para que no se repitan ya sean los tropiezos o que se mejore y perfeccione lo que son los hallazgos más sobresalientes de las tareas, dinámicas y sus resultados. 

Evaluar la capacidad y expresión de emociones en forma precisa, mediante: la toma de fotografías de los participantes ante la petición de expresar fácilmente una emoción particular (Camras et al., 1993) o la solicitud a los participantes de realizar los dibujos de un rostro al experimentar una emoción en particular (Granato, Bruyer y Revillon, 1996). 

Ambas propuestas fomentan la relajación y autonomía de cada uno de los individuos, expresarse ampliamente sin necesidad de presión, las emociones salen sin intención y responder preguntas hace tardía la contestación y la perdida automática del sentido o del porqué de la misma, que finalmente se interpretara contrariamente de lo que se quiere descubrir. 

Las emociones dibujadas o fotografiadas, vienen en vanguardia; dejando la imaginación a flote. 

Autor: Lilia Daril Molina Gatica 

Profesion: Licenciada en Ciencias de la Educación 

¿QUÉ ES UN AVA? AMBIENTE VIRTUAL DE APRENDIZAJE

Entendemos dicho ambiente como proceso de adaptación regulado, esta de manera positiva para adentrarnos en una etapa de confort en la que resulta favorable la resolución de actividades propuestas en esa ocasión, es por ello; que la creación de ambientes virtuales de aprendizaje pretenden acortar tiempos y sobre todo generar una nueva y mejora versión de lo que ahora le llamamos: escuelas virtuales. 


La tecnología se ha hecho compañera de nuestros días, y aun más de tema conversacional en el que inconsciente o consciente estamos inmiscuidos, las escuelas rompen la forma tradicional en la que dan sus unidades de aprendizaje haciéndolas más amenas, cortas y modernas por innovarse y buscar el mejoramiento de los alumnos para la profesión futura a la que se están formando. La mayoría de las escuelas rompe el hilo seguido de encontrar con lo mismo y romper con lo aburrido; con ello personas interesadas en la vanguardia han proporcionado aplicaciones, plataformas, páginas y artículos referentes a temas ya indagados que tienen que ver con la formación virtual de cualquier ámbito de estudio o tema de importancia. 

Cursos en línea, cuestionarios para verificar competencias con que se cuentan o la diversidad de documentos que pueden ser descargados en línea y revisarlos luego; sin necesidad de tener internet para retomar los temas deseados. Estudiantes en línea, es el nombre nuevo y apropiado que se tiene que asignar para sentir y creer que en verdad está valiendo la pena el estar en constante transformación en cuanto a enriquecer de conocimiento se trata. 

Es esencial tener presente, el no perder cada una de las experiencias tanto en educación presencial como en educación virtual, misma que ayudara a equiparar cada uno de sus propósitos en individual que ya en la práctica se tiene que hacer uno solo; porque de ambas formas o momentos; se trabajan simultáneamente. Ejemplos claros, respecto de la escuela virtual que se pueden abordar son: 

1. Los blogs personales; que permiten separar la rutina en donde no hay tema específico del que se pueda hablar, más bien es libre y permite indagar sobre las opciones que tienen los mismos y ayuda a conocer los puntos de vista de otras personalidades. 

2. Los cursos en línea, visualizan un apartado de enriquecer nuestro conocimiento personal para estarnos innovando constantemente, no en todos se requiere una cuota económica para poder accesar, unas solo piden el certificado como pago pero deja visualizar las temáticas y recursos de aprendizaje para nosotros, poder revisar. 

3. La creación de mapas mentales, conceptuales o presentaciones de cualquier tema de interés, que en automático llaman la atención del público y presta la posibilidad de adquirir mejor divulgación de conocimiento así como resaltar antes cualquier persona que no esté integrada a la era digital. 

La misma sociedad pide ser actualizada, la mayoría de las instituciones demanda innovarse y con ello los alumnos indagan propiamente sobre sus necesidades por ello la labor de cualquier persona sea cual sea su profesión es estar en consonancia con cualquier ámbito que incite o pida capacitarnos para incluirnos a un campo laboral ya en pro de la modernidad seguido de la tecnológica como innovación. Y que mejor, de un modo menos hostigoso sino más bien de un modo que amplié las fronteras de participación social ante cualquier tipo de tecnología que se presente, ninguna exige o demanda ser experto en la rama sino más bien, perder el miedo ante cualquier tecnología desconocida que se presente.


Autor: Lilia Daril Molina Gatica 

Profesion: Licenciada en Ciencias de la Educación 

METODOLOGÍAS ACTIVAS: HERRAMIENTAS PARA LA INNOVACIÓN Y TRANSFORMACIÓN EN EL AULA

Hoy en día, ante esta nueva era que es más abierta, comunicativa y disruptiva, cambiante y compleja, las metodologías en el aula son objeto de transformación, pues nos obliga como dice Henry Giroux (2008:14) a experimentar “(…) nuevas formas de aprender, comunicar, valorar y empalmar con la realidad”. Es decir, a dejar atrás una actitud pasiva hacia el conocimiento, invitándonos a ser más activo. 

En este sentido, las metodologías que hoy día están en el argot educativo dejan atrás al profesor como el centro del proceso educativo, la visión simplista de la realidad, el aprendizaje transmisivo, la posición altiva del docente, las clases magistrales y le dan la bienvenida a lo que denominamos como metodologías activas, que giran en torno al aprendizaje constructivo, la visión compleja de la realidad, a la sensibilidad, a la tecnología, al análisis crítico, donde el estudiante es el centro del aprendizaje. 

Dentro de estas metodologías activas se encuentran: métodos de casos, la enseñanza basada en preguntas, papel de un minuto, aprendizaje entre pares, discusión guiada, aprendizaje basado en equipos, análisis de ilustraciones, organizadores gráficos, analogías, clases expositivas, aprendizaje basado en problemas, aprendizaje en ambientes simulados, debate, aprendizaje por proyecto, estructura objetiva de examinación clínica, juego de roles, trabajo colaborativo y el aprendizaje en el servicio. 

Cada una de estas metodologías ayudan a los docentes a mejorar habilidades comunicativas, desarrollar aprendizajes significativos, construcción de conocimientos, replantear rutinas, estimular pensamiento crítico situacional, toma de decisiones asertivas, entre otras. 

En mi experiencia como docente desde hace casi 13 años y a propósito de mis estudios doctorales profundicé más en el estudio de la docencia universitaria, esto me llevó a cuestionar y replantear mi praxis docente. De ahí, empecé a implementar pequeños cambios en algunas rutinas en el aula, pero no fue si no al realizar un curso sobre como Innovar en la Educación Superior con la Universidad de Chile a distancia que conocí las metodologías activas. 

Esto me permitió, realizar procesos productivos en clases, que van desde casas y urbanizaciones de cartón, hasta marquesas de chocolate y limón; incorporar en los exámenes, análisis de casos y organizadores gráficos (mapas mentales, conceptuales y otros), para conocer el nivel de comprensión de la realidad de mis estudiantes; he realizado clases expositivas, preguntas, he utilizado ilustraciones y el papel de un minuto para conocer sus impresiones sobre un tema o sobre la asignatura en general. Estas estrategias didácticas me han ayudado a dinamizar las clases, he visto que mis estudiantes han mejorado su forma de analizar su realidad a través de las evaluaciones, hacen preguntas, son capaces de realizar actividades que resultan inusuales para ellos, pero luego quedan maravillados por la experiencia. A veces las clases se nos hace corta cuando quedan animados. 

He comentado con algunos colegas de estas metodologías, pero en su mayoría tienden a utilizar la forma tradicional. Si n embargo, conozco algunos colegas que la han aplicado y me comentan algunas prácticas que me resultan diferentes e irreverentes como el juego de roles y el debate. 

Además de ello, tengo 3 blogs, uso el correo electrónico y mis redes sociales para comunicarme con mis estudiantes, los teléfonos celulares u dispositivos móviles también son parte importante de algunas clases que me ha permitido, no sólo aprender ellos, sino aprender yo de la experiencia y de los conocimientos que mis estudiantes comparten. 

Por lo anterior, es importante destacar una frase de Jean-Paul Sartre nos dice que "la felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace". Los docentes somos lo que aprendemos, nuestras experiencias y conocimientos siendo estudiantes de alguna forma nos coaccionan a ser de una u otra forma. Pero en nosotros está la posibilidad de cambios, propiciar experiencias significativas nos hace mejores docentes. 

Al respecto, Paulo Freire nos dice que “Enseñar no es transferir conocimientos sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción”. Así que, debemos dejar los miedos y los prejuicios a un lado y atrevernos a hacer cosas diferentes, investigar es la clave. Esto implica pensar y repensar en sus actividades cotidianas, tomar conciencia, determinar sus implicaciones y cuestionar sus cimientos. Entonces, pregunto: ¿Será que se niega la posibilidad de crecer como individuo? o ¿Prefiere morir en el intento? Usted decida. 

Referencias 

Giroux, H. (2008). La Universidad Secuestrada: El Reto de confrontar a la alianza Militar-Industrial-Académica. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior 

Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México DF: Siglo XXI.

Autor: Dra. Asunción Suniaga

Profesión: Profesora e Investigadora de la Universidad de Oriente

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LA DOCENCIA UNIVERSITARIA: UNA VÍA OTRA

Resultado de imagen de UNIVERSITARIA Núcleo de Nueva Esparta de la UniversidadAnte esta compleja e incierta realidad que nos circunda hablar de una docencia universitaria otra pareciera ser un desafío. Sin embargo, las actuales tendencias plantean una redefinición en la función del docente, de su formación y desarrollo profesional; un cambio sustancial de rol que genera y orquesta ambientes de aprendizaje complejos, propiciando en sí mismo y en los estudiantes, la búsqueda y la creación de conocimientos, mediante estrategias y actividades apropiadas. 

Asimismo, esbozan la posibilidad de una docencia ética, estética, critica, creativa, sensible y transdisciplinaria que rompen con una concepción tradicionalista, transmisiva, mecanicista, repetitiva, fragmentada del docente y optan por una mirada hacia la condición humana, que le dé sentido a su existencia. 

Visto así, y en aras de aportar nuestras reflexiones al debate para recrear una docencia otra, cabe preguntarse: ¿Cuál es la concepción epistemológica de la docencia universitaria? ¿De qué manera los docentes universitarios construyen conocimientos? ¿Promueve el docente universitario la construcción de conocimiento a través de la recreación de su realidad cotidiana? ¿Cuáles son los mitos que imperan en nuestros espacios académicos en relación a las formas de conocimiento? ¿Cómo enfrentar estos mitos y vislumbrar nuevos horizontes para la construcción de conocimiento en los espacios universitarios? ¿Cuál es el nivel de compromiso del docente universitario con la institución que niegan otras posibilidades de construir conocimiento? ¿Cuáles son los desafíos que se debe replantear la universidad de nuestros tiempos en cuanto a la construcción de conocimiento y la consolidación de saberes? ¿De qué manera los docentes universitarios podemos contribuir a la construcción de nuevos horizontes epistémicos? 

Por lo anterior, considero que un docente universitario tiene que inquietarse, criticarse, preocuparse, motivarse y ocuparse de su práctica cotidiana ante las exigencias que les plantea el entorno. Al respecto, Foucault (2002) expresa que es necesario “tomarse a sí mismo como objeto de desvelo.” (p.51) 

Pensar una docencia universitaria otra, devela problemas derivados de la crisis, de sentido, de pensamiento y de futuro que ha establecido modos de producción de conocimiento que es necesario cuestionar para poder propiciar una verdadera transformación. En este sentido, Michel Foucault, influenciado por Inmanuel Kant, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger realizó estudios sobre filosofía antigua específicamente la cultura griega develando una serie de prácticas conocidas como técnicas de si o tecnologías del yo (2008), que apuntan hacia la experiencia del docente que se analiza a partir de una serie de prácticas pedagógicas, pensamientos, conductas o cualquier expresión del ser, basado en una actitud crítica y reflexiva sobre si mismo tendientes a su transformación que se lleva a cabo por cuenta propia del docente o con ayuda de otros. 

Entre ellas: 1) El aprendizaje en la práctica utiliza el entorno como recurso pedagógico, de forma de establecer relaciones reales del conocimiento con el contexto que promueva la reflexión, la crítica y la toma de decisiones. 2) El acompañamiento pedagógico que pudiera suscitarse en aquellos docentes en formación, contempla situaciones practicas imprevisibles que exigen a menudo resoluciones inmediatas.3) Las aulas interactivas, en las que se orienta a desarrollar tanto en los estudiantes como en los docentes habilidades comunicativas en forma oral, escrita y gráfica para la producción de textos, gracias a la interacción colaborativa, intercambio con otras instituciones universitarias, uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) como recursos pedagógicos. 4) El aprendizaje colaborativo, consiste en una actividad realizada entre los mismos docentes durante periodos interacadémicos, para formarse sobre un tema particular, desarrollar talleres vivenciales y experienciales, prácticas de campo, prácticas de cocina, entre otros. 5) La investigación basada en el desarrollo, se basa en el fomento de la actividad investigativa utilizando diversos medios, problematizando situaciones o tomando situaciones del contexto que permitan desarrollar ideas creativas e innovadoras para generar soluciones. 6) Los espacios de encuentro docente constituyen lugares o actividades que permite a los docentes tomar actitudes reflexivas consigo mismo, para conocerse y para ver como lo afecta su entorno y como ha influido éste en su práctica y en su relación con los demás y con el conocimiento, que justifican una u otra practica social. 

Con esta muestra queremos poner de manifiesto que es posible entusiasmar y atrapar al estudiante universitario en su propio aprendizaje, cuando se le estimula debidamente, y se le pone en situación de crear algo propio para aprender y por otra parte enriquecer el trabajo docente en la acumulación de experiencias significativas que procuren una satisfacción y logros cognitivos actitudinales. Por ello, una docencia universitaria otra, en esta contemporaneidad que nos circunda emerge de una sensibilidad, del diálogo, del respeto, del compromiso personal y profesional que percibe nuestro comportamiento y el de los demás y los moldea, es catalizadora de su propio destino y constructora de su propia historia. 

Referencias 

Foucault, M. (2002). La hermenéutica del sujeto. México: Fondo de cultura económica. 

Foucault, M. (2008). Tecnologías del yo y otros textos afines. Buenos Aires: Paidós 

Heidegger, M. (2005). Ser y Tiempo. Santiago de Chile: Editorial Universitaria. 

Kant, I. (2003). Pedagogía. Madrid: Akal 

Nietzsche, F. (1996). Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Madrid: Technos. 


Autor: Dra. Asunción Suniaga


Profesión: Profesora e Investigadora de la Universidad de Oriente
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Youtube: asuncionsuniaga 

MEDIANDO LA TECNOLOGÍA Y EL PROCESO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE

El momento importante entre la tecnología y la educación es verla como una amiga o compañera, en el proceso de enseñanza-aprendizaje, avances significativos y procesos rebasan la idea principal de ser docente y ser aprendiente. Se crean rutas de aprendizaje apropiadas en los diversos ámbitos o ramas, uno de ellos es la evaluación donde se refuerzan conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas de cada una de las partes. 

Pero ¿Evaluar qué?, se entiende por evaluación la construcción del conjunto de valores internalizados por docentes, alumnos, directores, supervisores padres y representantes de entes empleadores, acerca de la forma de concebir y practicar la evaluación en un determinado proceso educativo. (Duque, 1992, p. 170) 

Se determina qué tan factible o no, son los procesos bajo los cuales nos normamos y hacemos la permanencia positiva del alumno en el contexto educativo. Como ya se sabe, la evaluación la podemos dividir en tres momentos: inicial, formativa y sumativa. De los que a continuación, dameros unas pautas sobre el que hacer de cada uno de los momentos. 

En el primer momento, es conocer que tanto saben los alumnos sobre el manejo de las tecnologías, el uso, si hay o no un apego con ellas para ellos y aun más, con el resultado es indispensable para modificar o transformar el quehacer educativo. 

Tomando en cuenta que las necesidades serán diversas y que solo es un indicador, no un resultado fijo del que nos tengamos que adueñar, da pie a seleccionar las habilidades ya poseídas así como el que y como de las necesidades de los alumnos; un ejemplo de ello es crear ciertos simuladores en páginas como Gnowledge, requiere de un breve cuestionario con información básica (nombre, correo, contraseña, fecha de nacimiento) para poder hacer un cuenta y dirigirse a hacer un examen, ejercicio o tarea; en la misma página se encuentra un manual para antes de realizar la actividad, al final se visualiza una plataforma donde el resultado y número de visitas hacia esa actividad se verá reflejado en un flujo y así tener un seguimiento de los resultados que se van obteniendo. (Página: http://www.gnowledge.com/

El segundo momento se identifica como formativo, proceso constante en el que se verifica los avances que tienen los alumnos para ir fortaleciendo aquellas debilidades, donde se pretende asegurar la calidad del alumno para que pueda disfrutar del enfoque tecnológico y generar cierta capacidad en que quehacer futuro. 

Entendiendo que la tecnología no solo es un rato, no un momento sino un proceso diario que nos acompaña y aborda con el que tenemos que convivir y estar preparados tomando consciencia que es para el futuro y que podemos hacer muchas cosas con ella. 

El último momento es la verificación final del proceso situado en el aula o entorno educativo, se observan modificaciones y fortalezas que se tomaron en un principio, de igual forma para hacer más ameno el contexto lo ideal es buscar páginas, blogs o todas aquellas herramientas de aprendizaje digitales, que fortalezcan los aprendizajes ya aprendidos para en ocasiones futuras saber cómo responder a las necesidades propias de la tecnología.

Autor: Lilia Daril Molina Gatica 

Profesion: Licenciada en Ciencias de la Educación 
Facebook: Lilia Molina

CINCO FORMAS DE HACER TECNOLOGÍA EDUCATIVA

¿Qué necesita el docente?

El rol del docente juega un papel muy importante, cuando se trata de hacerse notar y comprender que las decisiones que tome respecto a su enseñanza, serán las consecuencias reflejadas a la hora de llevar la práctica con los alumnos.

Es por eso, que se presentan cinco pasos para activar la idea de utilizar la tecnología en el ámbito educativo de una manera que ayude a ambas partes, sin perder de vista el propósito del docente: ser facilitador de aprendizajes; y de la tecnología: brindar un auge de posibilidades para poder comunicarse desde cualquier lado con el resto de la sociedad. Comencemos:

1. No tener limitantes.

El docente debe tener disponibilidad, para aceptar las nuevas tecnologías y hacerlas suyas. Generar una respuesta (ruido) inmediata/to en el alumno, cada que despertamos en las noticas o redes sociales, ya se habla de nuevos avances; por eso se debe comenzar con plataformas fáciles y útiles para poder ser probadas con los alumnos en el contexto educativo.

2. Aceptar sus errores.

El docente debe ser humilde, para saber corregir y tomar decisiones. De los errores se aprende y con las nuevas tecnologías y descubrimientos, puede suceder. Existen videos como tutoriales para poder conocer el acceso e indagar; si no se puede o complica no pasa nada, lo importante es saber intentar.

3. Conocer las tecnologías.

Debe elegir cuales son aplicables para sus clases, las que pueden servir como tarea y las que serán de diversión. Hay que reconocer que no todo es seriedad, también hay un rato de ocio. Y ese ocio, puede generarse mediante dinámicas grupales o individuales, como retroalimentación sobre algún tema en específico o una tarea asignada. 

4. Verla como una competencia.

Las competencias, son la capacidad de hacer y es aquí cuando se verá que tan fácil o difícil se vuelven las tecnologías (si funcionan o no), así como la disposición del mismo para con los alumnos a la hora de resolver las necesidades o problemáticas. Aquí se pondrán en juicio las habilidades, actitudes o valores y se verificaran todos aquellos conocimientos ya antes vistos; para poder ser llevados a la práctica. Sirve como una evaluación (grupal e individual).

5. Innovarse en las tecnologías.

La apertura que dan los puntos anteriores, facilita llegar a este último. Ya se conocen algunas tecnologías, ya se experimentó con otras y se seleccionaron las más concretas para ser aplicadas. 

Se mantiene el alumno activo, el docente se encuentra en constante actualización y capacitación, para generar y conocer nuevas tecnologías, que pueden ser brindadas. Y entonces se puede ver, como todo un experto.

Conclusión: 

Si el docente comienza por aplicar estos pasos, pronto la educación tradicional quedara como un recuerdo y dejaremos de compararla con países de potencias con gran renombre e importancia. Tendremos con que defendernos y sobre todo, comprender que la educación ya no es más tradicional, hace mucho que dejo de serlo más no lo asimilamos. 

La tecnología ya nos rebasó y para que no nos consuma, es mejor apropiársela y así provecho; es amplia y se ha vuelto al alcance de todos. Por eso el gran significado de tecnología educativa se resume como: "La forma sistemática de diseñar, desarrollar y evaluar el proceso total de enseñanza-aprendizaje, en términos de objetivos específicos, basada en las investigaciones sobre el mecanismo del aprendizaje y la comunicación que, aplicando una coordinación de recursos humanos, metodológicos, instrumentales y ambientales, conduzca a una educación eficaz" (INCIE, 1976).


Autor: Lilia Daril Molina Gatica 

Profesion: Licenciada en Ciencias de la Educación 
Facebook: Lilia Molina


RETOS Y DESAFÍOS PARA UNA DOCENCIA UNIVERSITARIA DEL POR-VENIR

El momento histórico que estamos viviendo ya no es el mismo de antes, pues nos toca despedir una docencia universitaria tradicional, donde se privilegia entre otras cosas: el memorismo, el aprendizaje enciclopédico, la enseñanza mecanicista y simplista, el pensamiento hipotético-deductivo y la transmisibilidad del conocimiento, para darle paso a una nueva docencia universitaria cónsona con la complejidad del siglo XXI, que trasciende el acto de enseñar, pues es creativa, comprensiva, crítica, sensible y emancipadora, que requiere de “(…) nuevas formas de aprender, comunicar, valorar y empalmar con la realidad”. (Giroux, 2008:14)


En este sentido, uno de los retos de la docencia universitaria del por-venir es procurar el desarrollo del ser. Esto implica que la universidad debe ofrecer posibilidades para el desarrollo humano demostrando su amor y la confianza en las capacidades de su personal, pues “la educación del futuro deberá ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana”. (Morín, 2001:21). Luego quienes decidan ser docentes universitarios, deberán pensar y repensar en la toma de conciencia de lo que implica ser docente en el momento que estamos viviendo.

Otro de los retos a nivel mundial, es que los docentes universitarios brinden un servicio educativo de calidad, aunado a la mejora de sus condiciones de trabajo y su situación social, lo cual constituye uno de los acuerdos mundiales más recientes en torno a la docencia universitaria, contemplado en la Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior (1997) y a la Declaración Mundial sobre la Educación Superior del Siglo XXI (1998), que abarca aspectos tales como: la formación permanente, desarrollo de competencias didacticos-pedagógicas, la incorporación y uso de las Tecnologìas de Infomación y Comunicación (TIC) en su praxis, la movilidad nacional e internacional y otras. No obstante, su aplicabilidad depende de las políticas gubernamentales en materia educativa y de las prioridades de cada país a fin de lograr docentes competentes y altamente calificados, responsables, críticos y autómomos que fomenten el desarrollo del individuo y el progreso de la sociedad.

Desde el contexto latinoamericano, el desafío consiste en crear una ruptura a pensamiento hegemónico que ha instaurado un modelo educativo foráneo, discordante a las necesidades de cada periodo épocal, aunado a una forma única de hacer ciencia. Hecho, que a nivel de la docencia devela una crisis epistémica que profundiza la crisis universitaria en cuanto a su razón de ser que conllevan a cuestionar y reflexionar lo que significa hacer docencia universitaria en cada contexto local y su futuro inmediato, puesto que se carece de un fundamento epistémico que responda a nuestra idiosincracia como pueblos y a la dinámica contemporánea.

Es por ello, que hoy día urge reforma epistemica en la docencia universitaria que genere una actitud crítica, reflexiva y creativa ante las circunstancias que lo rodean, porque “sin reforma del conocimiento, no hay reforma universitaria” (Lanz y Fergunson, 2011). En este sentido, urge la conformación de docencia universitaria otra que se corresponda ante esta nueva era planetaria transcompleja.

Para ello, los docentes universitarios debemos migrar de lo informativo a lo formativo, de lo unidireccional a lo bidireccional, de lo particular a lo cotidiano, así como también debemos estar dotados de herramientas didácticas y pedagógicas para la formulación y puesta en práctica de los planes de trabajo, que se logra con una formación integral y trascendental que es ética, estética, valórica, humanista, sensible, tecnológica, crítica, intersubjetiva, científica y comprometida que suscita una nueva actitud frente al conocimiento y que dirige esfuerzos hacia el ser, para alcanzar esa docencia universitaria otra que queremos.

Como vemos, los desafíos que plantea la docencia universitaria del por-venir, son muchos, pero la esperanza del cambio está en aquellos quienes marcan la diferencia. De ahí, que cada nuevo día los docentes universitarios debemos preguntarnos ¿Qué puedo hacer diferente hoy? Ese pudiera ser un gran comienzo.

Referencias

Giroux, H. (2008). La Universidad Secuestrada: El Reto de confrontar a la alianza Militar-Industrial-Académica. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior

Morín, E. (2001). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Barcelona: Paidós 

UNESCO (1997). Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior. Noviembre de 1997. Recuperado de: http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13144&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

UNESCO (1998). La educación superior en el siglo XXI: Visión y acción. Conferencia Mundial sobre la Educación Superior. Tomo I. Octubre de 1998. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001163/116345s.pdf



Autor: Dra. Asunción Suniaga


Profesión: Profesora e Investigadora de la Universidad de Oriente
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